jueves, 19 de octubre de 2017

LA ROSA DE ORO


La Rosa de Oro es un ornamento bendecido anualmente por el Papa y concedido a iglesias y santuarios, personalidades católicas prominentes de la realeza, los gobiernos y el estamento militar. Fue creada por León IX en 1049.
Como su nombre indica, consiste en un rosal de oro con flores, botones y hojas, colocado en un vaso de plata renacentista en un estuche con el escudo papal. El valor de la Rosa varía en función de la munificencia de los pontífices o de las circunstancias económicas de los tiempos.

La rosa es bendecida el cuarto Domingo de Cuaresma, el "Dominica Laetare" (por lo que es también conocido como Domingo de la Rosa), cuando las vestiduras y las cortinas color rosa son sustituidas por el púrpura penitencial, simbolizando esperanza y alegría en medio de la solemnidad cuaresmal. A través de la mayor parte de la Cuaresma, los católicos rezan, ayunan, hacen penitencia y meditan sobre la malicia del pecado y el castigo terrible que concita; el Domingo de la Rosa es una oportunidad de ver más allá de la muerte de Cristo en el Calvario y ver al Redentor, resucitado en los primeros rayos del sol de Pascua y regocijarse. Las brillantes flores doradas muestran el reflejo de la majestad de Cristo, apropiado porque los profetas lo llamaban “la flor del campo y el lirio de los valles”. Su fragancia, de acuerdo al Papa León XIII, “muestra el dulce olor de Cristo, el cual debería ser ampliamente difundido por sus seguidores”, y las espinas y el tinte rojo refieren a Su Pasión.
Muchos sermones y diplomas papales, cuando la confieren, han explicado el significado místico de la rosa. Inocencio III dijo : "Como el Laetare, el día escogido para la función, representa el amor después del odio, la alegría después de la tristeza, la saciedad después del hambre, lo mismo hace la rosa, designada por su color, olor y sabor, el amor , la alegría y la saciedad, respectivamente. " Y comparada la rosa a la flor referida en Isaías 11:01: " Saldrá una vara del tronco de Jesé, y una flor se levantará de su raíz".

Antes del pontificado de Sixto IV (1471-1484) la Rosa de Oro consistió en una flor simple y única hecha de oro puro y ligeramente teñida de rojo. Más tarde, para embellecer el ornamento pero manteniendo el simbolismo místico, el oro se dejó de teñir pero se colocaron rubíes y después varias gemas diferentes en el corazón de la rosa o sobre sus pétalos.
Sixto IV sustituyó la rosa simple por una rama con espinas, hojas y varias (diez o más) rosas, la mayor de las cuales surgía de la parte superior de la rama con las rosas más pequeñas agrupadas alrededor. En el centro de la rosa principal había una taza pequeña con una tapa perforada, en la que el Papa vertía almizcle y sándalo para bendecir la flor. El ornamento todo era de oro puro.
Este diseño “Sixtino” se mantuvo, pero varió en cuanto a decoración, tamaño, peso y valor. Originalmente tenía poco más de seis pulgadas de altura y era llevada fácilmente en la mano izquierda del Papa mientras bendecía a la multitud con su mano derecha, cuando pasaba en procesión desde la iglesia de Santa Croce in Gerusalemme (en Roma) al Palacio de Letrán. Posteriormente, especialmente cuando un vaso y un gran pedestal pasaron a formar parte del ornamento, un robusto clérigo estaba obligado a llevarlo, precediendo la cruz papal en la procesión. La rosa enviada a Wilhelmina Amalia de Brunswick, esposa del Emperador José I de Habsburgo, por Inocencio XI, pesaba veinte libras y tenía casi dieciocho pulgadas de alto. Tenía forma de ramo, con tres ramas dobladas que se reunían después de muchas vueltas en la parte superior del tallo, soportando una rosa grande y un racimo de hojas.


El jarrón y el pedestal de apoyo han variado en cuanto a material, peso y forma. En un principio eran de oro puro, pero después fueron de plata muy dorada con oro. El pedestal puede ser triangular, cuadrangular u octogonal, y está ricamente adornado con decoraciones y bajorrelieves. Además de la inscripción de costumbre, el escudo de armas del Papa que había confeccionado el ornamento y quien la bendijo y confirió, están grabados en el pedestal.
La costumbre de dar la rosa suplantó a la antigua práctica de enviar a los gobernantes católicos Llaves de Oro del Confesional de San Pedro, una costumbre introducida en el siglo VIII. Una cierta analogía existe entre la rosa y las llaves: las dos son de oro puro bendecido y concedido por el Papa a los católicos ilustres y, también, ambas tienen reminiscencia de un relicario -la rosa contiene almizcle y bálsamo, las llaves son limaduras de la Silla de San Pedro-.
La fecha exacta de la institución de la rosa es desconocida. Según algunos es anterior a Carlomagno (742-814), según otros, tuvo su origen a finales del siglo XII, pero ciertamente es anterior al año 1050, desde que León IX (1051) habla de la rosa como de una institución antigua en su época.
La costumbre, comenzada cuando los papas se trasladaron a Aviñón, de conferir la rosa al príncipe más meritorio de la corte papal, continuó después que el papado regresó a Roma. El príncipe recibiría la rosa de manos del Papa en una solemne ceremonia y acompañado por el Colegio de los Cardenales desde el palacio papal a su residencia. Desde el comienzo del siglo XVII, la rosa era enviada sólo a reinas, princesas y nobles eminentes. Emperadores, reyes y príncipes recibían una espada como un regalo más adecuado. Sin embargo, si un digno emperador católico, rey u otro gran príncipe estaba presente en Roma el Domingo Laetare, sería obsequiado con la rosa.
La tarea de llevar y conferir la rosa a aquellos que vivían fuera de Roma era dado por el Papa a los cardenales legados a latere, nuncios y delegados apostólicos. En 1895 fue instituido un nuevo oficio, llamado "Portador de la Rosa de Oro" o "Guardián de la Rosa de Oro", destinado llevar el ornamento a miembros de Casas Reales (cargo no hereditario) y se asignó a un Camarero secreto de capa y espada participante, un rango dentro de la Casa Pontificia que hoy ha dejado de existir.
El enviado papal portador de la Rosa de Oro era recibido con gran ceremonia a su llegada al lugar donde se encontraba el destinatario. En España era un Grande el que, comisionado por el Rey, recibía al enviado pontificio para recoger la distinción y llevarla a la iglesia donde se debía verificar su recepción solemne. En el día indicado, el propio representante papal, si tenía el orden episcopal, celebraba misa pontifical. Antes de dar la bendición final, se sentaba en medio del altar, estando frente a él la persona destinataria de la Rosa. El notario real debía entonces leer la bula papal de concesión y las indulgencias otorgadas en la ocasión. Se levantaba entonces el prelado y tomaba aquélla en sus manos para entregarla a dicha persona –que la recibía de rodillas– con estas palabras: “Accipe Rosam de manibus nostris quam de speciale commissione Sanctissimi Domini Nostri NN (nombre del Papa) conferimus tibi ”. Dada la bendición, la Rosa de Oro era llevada con gran acompañamiento por la persona distinguida por ella o por su capellán al oratorio donde se iba a colocar permanentemente.

Las primeras rosas no fueron bendecidas; la bendición fue introducida para dar más solemnidad a la ceremonia más e inducir una mayor reverencia hacia ella por parte del destinatario. Unos dicen que el Papa Inocencio IV (1245-1254) fue el primero en bendecirla. Otros afirman que los primeros fueron Inocencio III (1198-1216), Alejandro III (1159-1181) o León IX (1049-1055). Se dice que León IX, en 1051, obligó al monasterio de monjas de Bamberg, en Franconia, que presentara una Rosa de Oro para ser bendecida y transportada cada año en el Domingo Laetare. Benedicto XIV da fe que la ceremonia de bendición se originó a finales del siglo XIV o principios del XV. Catalanus, maestro de ceremonias papal, cree que incluso las primeras rosas eran ungidas con almizcle y bálsamo, pero la bendición con plegarias, incienso y agua bendita tuvo su inicio más tarde, poco antes del pontificado del Papa Julio II (1503-1513). En la actualidad, el Papa bendice la rosa cada año, pero no siempre es una rosa nueva y diferente; la vieja se utiliza hasta que se haya regalado.
Originalmente (antes que el papado se trasladara a Aviñón) la rosa era bendecida en el Salón de Vestimentas (sacristía) en el palacio donde el Papa estuviera, pero la solemne Misa y la donación de la rosa se llevaba a cabo en Santa Croce in Gerusalemme (una figura, de acuerdo al Papa Inocencio III, de la Jerusalén celestial). La bendición era seguida de una solemne misa cantada, ya sea por el propio Papa o el primer Cardenal Sacerdote. En el primer caso, la rosa era colocada sobre un velo de seda de color de rosa ricamente bordado en oro; en el segundo el Papa sostenía la rosa en la mano, excepto mientras estuviera de rodillas, o durante el Introito, Confiteor, Elevación y el canto delLaudemus in Domino.
Rosa en mano, el Papa regresaba en procesión hasta el Palacio de Letrán, el prefecto de Roma llevaba su caballo por la brida y le ayudaba a desmontar. A su llegada, le daba la rosa al Prefecto, como recompensa por estos actos de respeto y homenaje. Antes de 1305, la rosa no se daba en Roma a ningún extranjero, salvo el emperador en el día de su coronación. Durante su residencia en Aviñón (1305-1375), los Papas, imposibilitados de visitar las iglesias y basílicas romanas, realizaban muchas de sus funciones sagradas, entre ellos la bendición de la rosa, en la capilla privada de su palacio (de ahí el origen de la Cappella Pontificia). A su regreso a Roma (con excepción de Sixto V), retuvieron esta costumbre.
La bendición de la rosa ahora tiene lugar en el Salón de Vestimentas (Camera dei parimenti) y la Misa solemne en la capilla papal. La rosa es colocada sobre una mesa iluminada con velas y el Papa, vestido con alba y estola, capa y mitra, comienza la ceremonia con la oración ritual. Luego pone incienso (sostenido por el cardenal-diácono) en el incensario e inciensa el bálsamo y luego el almizcle. Luego espolvorea el almizcle dentro de la taza pequeña en el corazón de la rosa principal. Entonces inciensa la rosa y la rocía con agua bendita. Se la entrega entonces al clérigo más joven de la Cámara, quien la carga delante del Papa hasta la capilla, donde se la coloca sobre el altar al pie de la cruz sobre un velo de seda ricamente bordado. Allí permanece durante la misa cantada por el primer cardenal-sacerdote.

Acabada la misa, y hecha oración ante el altar por el Pontífice, recibe la Rosa como antes y la lleva a su cámara. Si aquel a quien quiere darla está presente, se le hace llegar a sus pies; y estando de rodillas le da el Pontífice la Rosa diciendo: “Recibe la Rosa de nuestras manos, que aunque sin méritos, tenemos en la tierra el lugar de Dios. Por ella se designa el gozo de una y otra Jerusalén; es a saber, de la Iglesia triunfante y militante, por la cual a todos los fieles de Cristo se manifiesta aquella flor hermosísima que es gozo y corona de todos los Santos. Recibe ésta tú, hijo amadísimo, que eres noble según el siglo, poderoso y dotado de gran valor, para que más y más te ennoblezcas en Cristo Nuestro Señor con todo género de virtudes, como rosas plantadas junto al río de aguas abundantes, cuya gracia, por un acto de su infinita clemencia, se digne concederte el que es Trino y Uno por lo siglos de los siglos. Amén. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”.
Si no hay destinatario previsto para ese momento, la Rosa es llevada en procesión ante el Papa a la sacristía, donde es cuidadosamente guardada en un lugar especial para ella, hasta ser concedida a un personaje digno.


Entre las principales iglesias a las que la rosa ha sido presentada son la Basílica de San Pedro (cinco rosas), la Basílica de San Juan de Letrán (cuatro rosas - según algunos, dos de ellas fueron entregadas a la propia basílica y dos a la capilla llamada Sancta Sanctorum), la Basílica de Santa María la Mayor (dos rosas), el Santuario de Nuestra Señora de Fátima (dos rosas), Santa Maria sopra Minerva (una rosa) y San Antonio dei Portoghesi (una rosa).
En la segunda mitad del siglo XX, las concesiones de la Rosa de Oro fueron muy raras y en todos los casos fueron conferidas a lugares religiosos, sobre todo santuarios. El Papa Pablo VI, por ejemplo, hizo solo cinco concesiones de la Rosa de Oro durante su pontificado, que duró desde 1963 hasta 1978, y ninguna de ellas fue a personas, sí a lugares de devoción. El Papa Juan Pablo II hizo ocho entregas de la Rosa de Oro, cada una a un santuario diferente, durante sus 27 años de pontificado. Por lo tanto, la atribución de la Rosa de Oro puede ser considerada un gran privilegio.
El Papa Benedicto XVI ha entregado las siguientes Rosas de Oro: Nuestra Señora de Jasna Gora, Częstochowa, Polonia (2006) Nuestra Señora de Aparecida, Brasil (2007) Basílica de Mariazell, Austria (2007) Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, Estados Unidos (2008) Nuestra Señora de Bonaria, Cagliari, Italia (2008) Nuestra Señora de Pompeya, Campania, Italia (2008) Nuestra Señora de Europa, Gibraltar (2009) Virgen de la Cabeza, Jaén, España (2009) Nuestra Señora de Ta 'Pinu (2010), Nuestra Señora de Fátima (2010) Nuestra Señora del Socorro de Valencia, Venezuela, en 2010. Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Cuba,en 2012.
El Papa Francisco en 2013 entregó la Rosa de Oro a Nuestra Señora de Guadalupe, México.
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martes, 17 de octubre de 2017

EGIPTO Y LA ESCULTURA


A lo largo de la cultura egipcia, la representación escultórica es una de las manifestaciones artístico-religiosas más importante. Su temática está unida al mundo funerario y al poder político-religioso del faraón.
La escultura aparece tanto en relieve, muy unido a la pintura en los templos funerarios y tumbas, como en bulto redondo.
El material es la piedra, la madera policromada, el oro, el barro y la arcilla blanca, hay también representaciones en piedra preciosa y semipreciosa, como el lapislazuli y el alabastro.
Han llegado a nosotros numerosos ejemplos, gracias a la dureza de los materiales y a la protección de las tumbas no violadas. En el caso de la madera, la policromía favorece su duración.
Las esculturas egipcias tiene dos grandes modos de expresión...
Los personajes sobrenaturales... divinos de los que pocos han llegado a nosotros y donde  tambien quedaria encuadrado el faraón  (hijos del dios Rah . Ellos van a representar el poder y la divinidad, así sus esfingies o imagenes debian inspirar  respeto, veneración y culto. De ahí que sus produciones se conviertan en un arte esteriotipado, lleno de convencionalismos. Que seguidamente paso a desglosar:
Aplicación de un canon, de una norma compositiva que regula cómo deben ser realizadas las obras. Como ideal de este canon debemos considerar una figura humana puesta en pie, en la cual la longitud total del representado (desde el centro de la frente hasta la planta del pie) guarde una determinada proporción, exactamente la de 18 veces la medida del puño cerrado. Es lo que se denomina “canon de los 18 puños“, que sólo en época ya muy tardía, a partir del siglo VII a. C., sería sustituido por otro de 21 puños, que alargaba más las figuras.

Ley de la frontalidad  y de la simetría. Reforzadas por la disposición de los brazos a los lados del torso y la rigidez de la nuca, que sujeta en posición central la cabeza.

Estudio anatomico aunque proporcionado, canon  de 18 puños , no pormenorizan los detalles, planteando una visión idealizada del retratado

– La pierna izquierda suele avanzarse ligeramente en señal de movimiento. Los brazos pegados al cuerpo. Todo ello refuerza el carácter cerrado de las composiciones.
– El tratamiento de los paños y ropajes también resulta rígido, sobre todo en las figuras masculinas; en las femeninas los paños se adaptan al cuerpo.

Las figuras se diponen con los brazos pegados al cuerpo  avanzando ligeramente la pierna izquierda , en actitud  estatica ,  ausencia de movimiento ( hieratismo)
La jerarquización de las figuras . El mayor tamaño de la figura del faraón está en consonancia con el rango que éste ocupa en la sociedad egipcia.
Rostros  inexpresivos  . La  mirada se encuentra  perdida en el infinito, reforzando el distanciamiento del espectador
La escultura de bulto redondo muestra frontalidad, es decir, la figura solo puede observarse en plenitud desde el punto de vista frontal. En el relieve domina el perfil, siendo excepcional encontrar figuras frontales.
Resumiendo,los talleres oficiales de Menfis crean un canon: rigidez, hieratismo e idealización. Estas características se mantienen a lo largo de toda la historia del Egipto Faraónico, con la única excepción del reinado de Amenofis IV (Akenatón), en que se impone un mayor realismo y naturalidad en los retratos.
El relieve aparece muy unido a las construcciones, decorando todos los muros y columnas, de templos y tumbas. 


En la escultura del periodo Predinastico-Tinita,destaca sobre todo la realización de relieves en paletas para cosméticos, con los mangos decorados, la mayoría realizadas en pizarra. Muchas de ellas aparecen decoradas con animales fantásticos de influencia oriental. Servían para sostener las pinturas que luego se aplicaban en la cara y especialmente en los ojos.

 Paleta de Narmer

Paleta de Narmer

“La Paleta de Narmer” (Museo Egipcio, El Cairo), hijo del llamado “Rey Escorpión”, al que se identifica con el Faraón de la I dinastía Menes, gran rey de Tinis y unificador de Egipto. El faraón aparece en una de las caras de la tablilla con la tiara blanca del Alto Egipto y en la opuesta lleva la tiara roja del Bajo Egipto. Parece representar el sometimiento del Bajo Egipto al poder del rey del Alto Egipto, que somete a un enemigo agarrándolo por el cabello. Su imagen representada como Horus aparece también sometiendo a un hombre que se identifica con la planta del papiro y representa el país del papiro: El Bajo Egipto.

Estela del Rey Serpiente

Hay también estelas, de carácter conmemorativo, como "La estela del Rey Serpiente" (Museo de Louvre, París), llamada así por aparecer este reptil representado y que probablemente era el símbolo del rey Get o Zet, sucesor de Menes de la I Dinastía. De nuevo aparece Horus como nombre asignado al soberano sobre un rectángulo que encierra el nombre del faraón, como serpiente, y cuya base es el serekh, palacio real donde habita el rey que encarna el halcón. Esta forma de representar el nombre del faraón se generalizará en el futuro.



“Escultura sedente de Zoser” (Museo Egipcio, El Cairo) fundador de la III Dinastía, que trasladó la capital a Menfis, fue encontrada en el Serdab de su pirámide. Entronizada, de tamaño natural, realizada en piedra caliza. Lleva como tocado el nemes, paño de lino doblado que tapa la peluca, ya que el faraón nunca se presenta en público con la cabeza descubierta.


"Escultura sedente de Kefrén"(2528-2520 a. C. Museo Egipcio, El Cairo), realizada en un gran bloque de piedra de diorita, con las piernas juntas y las manos sobre las rodillas. La cabeza en el 2/18 (1/9) del total de la medida del cuerpo; el cuerpo hasta las rodillas es el 10 /18 (5/9), y de las rodillas hasta los pies el 6/18 (3/9). Es el canon que imponen los escultores de esta época, junto con la frontalidad. Hijo de Keops.




"Mikerinos, la diosa Hathor y una representación de divinidad provincial" (1532-1504 a. C., Museo Egipcio, El Cairo) sigue el mismo esquema de canon, manteniendo la  jerarquización,(la figura del faraón aparece en mayor tamaño). Se puede observar un tratamiento idealizado del torso desnudo y está realizado en piedra de pizarra.


 "Mikerinos y su esposa" (Museo de Bellas Artes de Boston, EEUU), en el mismo material.


"Escultura sedente de Rahotep y Nofret" (Museo Egipcio, El Cairo), realizada en piedra caliza policromada, representa a unos esposos y sigue los mismos cánones ya dichos anteriormente. La piel del hombre es de tono más oscuro que el de la mujer, lo que nos indicaría el origen oriental de ésta.



“El inspector de los escribas Raherka y su esposa Merseankh” (IV-V Dinastía, Museo de Louvre, París) Aparece representado con su mujer, ésta en un tamaño menor que el de su marido.



“El enano Seneb y su familia” (Hacia en 2500 a. C. Museo Egipcio, El Cairo) es un ejemplo de este realismo a la hora de representar a la gente del pueblo.




"El Alcalde del Pueblo" (Museo Egipcio, El Cairo), en madera policromada. Representa a Ka-aper, que era un sacerdote de la IV Dinastía hacia el 2400 a. C. Tiene una altura de 1,10 mts.

"El escriba sentado" (Museo Egipcio, El Cairo)

El Escriba Morgan" (Museo de Louvre, París),de 54 cm de altura, está tallado en piedra caliza policromada (cristal de roca, magnesio y cobre). 
Se encuentra en posición sedente, con las piernas cruzadas, sosteniendo entre ellas un papiro y un estilo, que le servía para escribir. 
Como se puede observar va semidesnudo, solo lleva el shenti, una especie de falda larga y estrecha hecha de paño de lino sobre la que está apoyando el papiro. En cuanto al pelo negro intenso, podía ser natural o una peluca, que en Egipto era frecuente usarla. Su tonalidad rojiza de la piel, hacen resaltar los ojos elaborados con muchos detalles, como por ejemplo el iris, de basalto y las pupilas de plata, lo que hacían intensificar su mirada al frente y prestar atención a lo que le estaba dictando.
La postura es un poco hierática, y las manos y los pies son de gran tamaño. Se resalta muy bien la parte frontal del pecho, alejándose así del canon de belleza ideal, ya que esta escultura buscaba el naturalismo, hacer una representación tal y como eran las personas en aquel momento, llena de detalles que contraponía la figura divina de los faraones.
En cuanto a la composicion de la obra,se puede apreciar una clara disposicion piramidal de la misma,con una base que estaria formada por sus piernas,mas 
La figura del escriba se hizo importante porque saber leer y escribir no era muy común en aquella época, por esto alcanzaron un importante poder, ya que el Estado necesitaban de sus servicios para anotar los tributos al faraón. Por su importante labor, el faraón cedió a algunos escribas la vida eterna, que hasta entonces era exclusivo del faraón. De aquí surge la necesidad de realizar esculturas de carácter funerario como lo es esta escultura.
Se trata de una figura exenta pero no de bulto redondo, puesto que el contenido fundamental de la misma se nos presenta básicamente en su parte frontal, no siendo necesario para acercarnos al contenido de la misma su contemplación en derredor.
Esta obra fue descubierta por el arqueólogo Auguste Mariette en 1850 en la necrópolis de Sakkara, frente a la ciudad de Menfis, que había sido la capital del Imperio Antiguo.
Se puede concretar que "el escriba sentado" del Louvre corresponde a la V Dinastia del Imperio antiguo (2600-2000 a.C.) de esta civilizacion egipcia.En palabras del experto Vandier es el "ejemplar mas hermoso que se conoce.



En la mayoría de las esculturas utilizan piedras incrustadas para realizar los ojos, que son una de las partes más importantes del cuerpo para los egipcios, marcando mucho los contornos y con formas almendradas. La nariz, símbolo de dignidad, también tiene un tratamiento ideal.
Hay otro tipo de representaciones como los Oushebti, figurillas pequeñas realizadas en barro o arcilla de fácil modelaje. Representan sirvientes en actitud de trabajo y la mayoría se encontraron en recintos funerarios, probablemente como parte del ajuar para una vida futura en la que al difunto no le faltara nada

En la escultura del Imperio Medio,la corte se traslada a Tebas y se forman talleres, algunas escuelas siguen los modelos antiguos de Menfis y otras aportan novedades.


"Cabeza del faraón Sesostris III" (Museo Egipcio, El Cairo), realizado en cuarcita roja. Es faraón de la XII Dinastía. En él aparece ya una cierta expresión y caracteres más psicológicos. El rostro del faraón parece mostrar su preocupación por los problemas políticos y económicos.
De esta etapa son típicas las esculturas cubo, que muestran a una figura sedente que pliega sus piernas y apoya las rodillas en el cuerpo formando un cubo. Se llega al punto en el que hay ejemplos que solo muestran la cabeza, las manos y pies, el resto es la piedra en forma de cubo.

El Imperio Nuevo es una etapa de esplendor en el arte, ahora con capital en Tebas. Se suavizan las formas y son a la vez más naturales, quizás por influencia del contacto con la cultura asiática. Los rasgos físicos cambian también debido a la mezcla de razas de los faraones con princesas asiáticas.

El tamaño de las obras se hace gigantesco en el caso de las esculturas oficiales, muy relacionado con los gustos de los faraones y sus construcciones. En las representaciones de los nobles la minuciosidad es mayor.




“Estatua cubo de Senmut” (Neues Museum, Berlín), con gran cantidad de jeroglíficos.


"Colosos de Memnon", realizados para decorar el acceso a un Templo, se caracterizaban por emitir extraños lamentos a la hora en que salía el sol, pero las malas restauraciones acabaron con este fenómeno. Hay otras representaciones de este faraón, en postura oferente, sedente, de esfinge, etc. Dinastía XVIII.


"La reina Hatshepsut" (Museo Egipcio, El Cairo), representada en granito rosa. Dinastía XVIII. Única hija de Tutmosis I y su esposa Ahmosis, se hizo con el trono de Egipto al fallecer su esposo y considerarse ella como legítima heredera.
Esta reina se representa muchas veces como hombre, con la barba postiza típica de los faraones. También destacan sus retratos en forma de esfinge.

Es durante el reinado de Amenofis IV, Akenatón (el que complace a Atón), cuando se produce la gran revolución en el arte figurativo, especialmente en la escultura que ahora tendrá su capital en Tell-El-Amarna, llamándose Arte Amarniaco. Son representaciones de mayor naturalidad y realismo que derivarán en un gran manierismo con el tiempo. Las representaciones de dioses se centrarán en Amon o Atón, ya que es época de monoteísmo, lo que supondrá para Amenofis IV su desaparición de las listas reales posteriores. La mayoría de las representaciones aparecieron bajo los restos del taller de escultura real en las ruinas de Akhet-Atón (Tell-el-Amarna), hoy en su mayor parte se encuentran en el Museo Egipcio de El Cairo.
Se alarga el canon y se marcan los rasgos característicos del faraón. "Busto de Akenatón", "Rostro de Akenatón", ambos de gran realismo, en ellos se marca mucho los rasgos negroides del faraón. La mayoría apareció en el templo de Atón en Karnak y se encuentran en El Museo del Cairo. También hay representaciones frontales en las que se muestra el cuerpo deforme del Faraón.



"Cabeza de Nefertiti" (Neues Museum, Berlín), en piedra policromada, era esposa de Akenatón, en ella se realza su belleza, sus rasgos modernos, y aparece siempre con una ligera sonrisa. Se piensa que el escultor real tenía una relación especial con ella, y de hecho en el taller escultórico del Palacio de Karnak aparecen principalmente figuras de esta reina muy bellas, mientras que en el faraón se resalta la fealdad, a veces con cierta exageración.



“Representación de Meritatón hija de Amenofis IV”, exagera hasta el extremo el apepinamiento del cráneo y remarca la barbilla.
Es en esta época en la que el relieve marca su cenit, que refleja aspectos cotidianos de la corte faraónica, muchas escenas familiares que se generalizarán en épocas posteriores. Ya reflejan un tratamiento anatómico no visto con anterioridad, se alargan los cuellos y se relacionan las figuras, creando unidad compositiva. 

Destacan los relieves que representa escenas familiares de Amenofis IV y Nefertiti con sus hijos, se pueden observar claramente los rasgos realistas con el abultamiento de los vientres y cierto tratamiento anatómico. Aparecen protegidos por el disco solar Amón. Siguen realizándose de perfil pero hay contacto entre las figuras y unidad compositiva.
Pero este movimiento artístico hiperrealista no durará más allá del reinado de Amenofis IV.

Tutankamón (1334-1325), último faraón de la Dinastía XVIII, aún mantuvo el culto monoteísta, que ahora hay quien relaciona con la convivencia con el pueblo judío, esclavizado por los egipcios y previo a la llegada de Moisés, pero las presiones políticas le harán retornar a los antiguos cultos tebanos. Tutankamón fallecerá en manos de los sacerdotes que vuelven a imponer el politeísmo, a penas tenía 18 años. Su tumba nos ha llegado completa gracias al descubrimiento de Howard Carter, y en ella hay gran cantidad de ejemplos de arte.


Han aparecido gran cantidad de esculturas de Tutankamón realizadas en todo tipo de materiales, algunas presentan los rasgos hieráticos del primitivo arte egipcio.
También hay relieves:








En la dinastía XIX, que siguió a esta de religión monoteísta, se vuelve al politeísmo, destacando el reinado de Ramsés II, que es coetáneo de Moisés y la salida de los judíos de Egipto. Sus representaciones artísticas son también relevantes. Vuelve al hieratismo, la rigidez y la frontalidad de etapas anteriores a la dinastía XVIII.Asi lo podemos comprobar en este "Retrato de Ramsés II", realizado en granito negro. Representado sentado con los atributos reales y la tiara, se encuentra en Turín en el Museo de Arte Egipcio. Ramsés mereció el sobrenombre de “Rey Sol”.


En la Baja Epoca hay una producción variada con grandes influencias de los diferentes pueblos invasores.Asi vemos que “La Reina Karomama” (Museo de Louvre, París), realizada en bronce, plata y oro, muestra ya un tratamiento diferente de la anatomía.
De esta etapa es notable la gran cantidad de representaciones de animales, como los gatos, animales sagrados para los egipcios.
En un recorrido tan escueto por la escultura egipcia, apenas se pueden mostrar unas pequeñas pinceladas de su evolución y de los cientos de ejemplos que tenemos de ella. Para los egipcios, no existía el arte por el arte tal y como lo entendemos hoy en día, sino que este estaba al servicio de la religión, del poder del faraón… y por eso los escultures no eran artistas, sino simples artesanos que realizaban obras que hoy en día admiramos.

http://mathstat.slu.edu/~bart/egyptfoto/Ramses_II_-_granite_statue.png
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http://ficus.pntic.mec.es/jals0026/documentos/coobar.pdf
http://homepage.univie.ac.at/helmut.satzinger/Wurzelverzeichnis/Privatstatue-Dateien/Baker.jpg
https://masdearte.wordpress.com/2015/09/24/la-escultura-egipcia/
https://i1.wp.com/bowersarthistory.wikispaces.com/file/view/Head_of_Senusret_II.jpg/261128238/Head_of_Senusret_II.jpg
http://www.egipto.com/cgibin/forum2004/attachment.php?attachmentid=14701&stc=1&d=1167446232
http://1.bp.blogspot.com/_GMMF0Fofnxg/TLalnVVTtvI/AAAAAAAAAfg/uMgTNNR9inU/s1600/12.colosos+de+mennon.jpeg
http://baef480c1b9a59094802-bb7fd020772cbf1cd099f3b22c712b0b.r79.cf2.rackcdn.com/EB6BDFEF-412B-41E5-9A3C-C6A806A00F36.jpg
https://www.mysciencework.com/media/20151129/05dba35c2b3caef79da7d1548fd32e9c788846e3.jpeg
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lunes, 16 de octubre de 2017

TERESA DIEÇ Y LA PINTURA GÓTICA DE 1316


“Teresa Diez me fecit”
Detrás de esta frase se oculta uno de los grandes misterios del arte español, pues ha planteado más interrogantes que respuestas el saber quién se esconde detrás de esta expresión que apareció escrita en una de las pinturas murales del convento de Santa Clara de Toro. Se puede desprender que estamos ante la primera gran pintora de nuestro arte o al contrario, pues dada la época en que se realizaron (siglo XIV) y su coyuntura política y social, no podemos imaginar a una mujer ejecutando, contratando, etc. Si esto pensamos que no puede ser factible, e insisto, dado el contexto sociocultural, quizás nos resulte mas pausible estar ante una donante, cosa que tampoco desmerecería su papel pues con su aportación económica y quizás estética pudo contribuir a la elaboración de uno de los programas pictóricos más importantes e interesantes de la historia del arte español.
Teresa Díeç firmó unas pinturas murales al fresco seco en el coro del Real Monasterio de Santa Clara de Toro (Zamora). La firma, «TERESA DIEÇ ME FECIT», se encuentra en el único fragmento conservado de un monumental San Cristóbal y sobre un escudo de armas no identificado.Ocultas tras la sillería del coro y bajo la cal, las pinturas fueron descubiertas casualmente en 1955. Compradas a las monjas por la Dirección General de Arquitectura, fueron pasadas a lienzo por Antonio Llopart Castells en 1962 y depositadas en 1977 en la iglesia de San Sebastián de los Caballeros de Toro.De estilo gótico-lineal o franco-gótico y enmarcados en cenefas al modo de tapices,los murales comprenden un ciclo evangélico, del que solo restan íntegras las escenas correspondientes a la Epifanía, el Bautismo de Cristo y la Aparición de Cristo a la Magdalena ('Noli me tangere'), la historia de santa Catalina de Alejandría en veintiún compartimentos diversamente conservados, un ciclo dedicado a Juan el Bautista, formado por diez compartimentos, y algunos otros pequeños fragmentos.La reconstrucción del monasterio impulsada por María de Molina y concluida alrededor de 1316, ha permitido datar estos murales en fecha poco posterior.
Tomando como punto de partida la firma o inscripción localizada en las pinturas murales procedentes del monasterio de Santa Clara, ha sido tenida por pintora activa en la provincia de Zamora en la primera mitad del siglo XIV, quizá monja del mismo monasterio e influida por la escuela salmantina de Antón Sánchez de Segovia, si bien, considerando la mentalidad medieval y la importancia de los promotores de las obras artísticas, se ha sostenido también que la firma pudiera corresponder a la promotora de las labores decorativas y quien financió los murales y no a su autor material.La misma mano de las pinturas de Santa Clara se advierte, por otra parte, en las pinturas del testero de la iglesia de Santa María de La Hiniesta (Zamora), ocultas por el retablo mayor.


Único fragmento conservado de una pintura mural con la figura de San Cristóbal y la firma «TERESA DIEÇ ME FECIT». Iglesia de San Sebastián de los Caballeros, Toro (Zamora)


Epifania, Bautismo de Cristo y Aparición de Cristo a la Magdalena, pinturas murales al fresco seco pasadas a lienzo. Iglesia de San Sebastián de los Caballeros, Toro (Zamora).

Escena del bautismo de  Cristo,Cristo Resucitado y la Magdalena

Estas escenas de la Epifanía, el Bautismo de Cristo y su aparición resucitado a la Magdalena, con Santa Marta alanceando al dragón al fondo(como se cuenta en La leyenda dorada de Santiago de la Vorágine), son las tres que se conservan completas entre todas las pinturas que cubren los muros. Teresa Dieç pintó las escenas de la historia sagrada siempre rodeadas (al estilo del gótico internacional) de cenefas de modo que formasen como viñetas de un libro didáctico. Por eso en la parte de arriba dibuja las frases en castellano que explican la pintura. En ésta se puede leer: COMO VAN OFERECER LOS TRES MAGOS A SANTA MARIA A IESUXPTO y se ve cómo aún no aparecía el rey negro en el siglo XIV. Sigue "COMO BAUTIÇA SAN IHOAN A IESUXPO" y "COMO APARECE IESUXPO A LA MADALENA", donde se ve qué antigua es la costumbre castellana de llamarla Madalena. Otro grupo de escenas algo incompletas cuentan la historia de Santa Catalina de Alejandría y sus martirios, siempre con ese estilo de perspectiva románica pero ya más naturalismo en los gestos y los volúmenes. En el catálogo de la Exposición Las edades del hombre de 1988 se dice que son de su mano los murales de la iglesia de La Hiniesta, junto a la ciudad de Zamora, (pueblo fundado por petición de Sancho IV, marido de María de Molina), y unos restos en la Colegiata y la Iglesia de San Pedro, también en Toro. Asimismo dice que no se conocen sus fuentes de inspiración pero que debió de conocer las creaciones de Antón Sánchez de Segovia y otros anónimos maestros que pintaron en la catedral vieja de Salamanca. [Por cierto que en 1997 se encontraron más pinturas bajo la cal en esa catedral vieja de Salamanca y se las atribuyen también al grupo de Antón Sánchez de Segovia].

Mural de Santa Catalina

Pero... yo no los he visto y además no hay ningún libro (ni en las webs de Toro ni de la Hiniesta hay ninguna mención a Teresa Dieç) sobre esta pintora 48 años después de ser colocadas estas pinturas en un a modo de museo porque ninguna universidad (Salamanca o Valladolid son bien antiguas y próximas) o estudioso se ha preocupado por investigar su vida y obra. 



Mural de la historia de San Juan Bautista



Hay algunos especialistas del arte que siguen negando categóricamente que Teresa Dieç fuera pintora, y se afanan en decir que sólo era mecenas de esas obras. Estos se basan  en el escudo de armas bajo la firma de Teresa Díeç y que era poco usual que se incluyeran directamente en las obras las firmas de los autores, pero sí los de los mecenas.
En el lado contrario, los defensores de que estas obras fueron realizadas por proviniera de una familia pudiente, y que por tanto, fuera ella misma la que efectivamente costeara las obras y además las pintara.
Por otro lado, los firmes partidarios de que Teresa Díeç fue la pintora de sus obras y no la mecenas aducen que no tiene sentido que firmara estos “frescos” como gratitud al lugar donde hubiera debido ser enterrada puesto que no figura su tumba en ninguna de las iglesias o conventos en los que pintó.
Los pintores de la época, considerados “artesanos” (ya que trabajaban con las manos) que no artistas, en incontables ocasiones no firmaban su obra, mientras el promotor correspondiente se congratulaba en hacerlo debido a que este último pertenecerá al estamento privilegiado y su mérito de mecenazgo. 



                                                                         Aparición de Cristo a la Magdalena

Teresa desarrolló su actividad en los primeros años del gótico en Salamanca. Artísticamente, sus obras las realizaba mediante la técnica del "fresco seco" y corresponden cronológicamente a la fase del llamado gótico-lineal o franco-gótico.
Sus obras, como en el resto de obras de otros autores de la época, no tienen perspectiva,  las figuras sólo tienen dos dimensiones y, cuando se tiene que representar muchas figuras la dificultad de inserirlas en un marco reducido se resuelve recurriendo a la isocefalia y a la perspectiva escalonada.
Pero en las pinturas de Teresa Díez predomina el naturalismo, e incluso cierta ternura en sus figuras y proximidad a la vida cotidiana y a la realidad histórica del momento. Ella, en su condición de mujer dotaba a sus obras de una sensibilidad de la que carecían las obras masculinas de sus contemporáneos.
Se adecuó, evidentemente, a las normas artísticas de su época, pero como mujer hizo guiños en sus murales, donde se aprecia un claro predominio de mujeres, y a las que dedicó el grueso de su obra, como puede comprobarse en su obra donde Cristo se aparece a Magdalena. Escogió el momento crucial en el que es una mujer a la que primero se le aparece Jesús resucitado, pero es que además, detrás, no es San Jorge el que está matando al dragón, sino Santa Marta.
También se puede apreciar como eligió a Santa Catalina de Alejandria para uno de sus ciclos no tanto por ser una santa sino una mujer sabia que desde pequeña se dedicó al estudio de las artes liberales (es la patrona de aquellos y aquellas que se dedican a la filosofía), es decir, por haber disfrutado de lo que en la época medieval se le negaba a las mujeres, la educación académica. Las santas a las que dedicó su pincel destacaron por ser más que santas.

                                                                        Su firma y escudo

Dando por sentado que eran sus obras, la autora firmaba con el título: "TERESA DIEÇ ME FECIT" (Teresa Díez me hizo).

Es autora del ciclo de pinturas murales góticas del coro del Real Monasterio de Santa Clara de Toro (Zamora), el ciclo pictórico dedicado a Santa Catalina de Alejandría. También  en la Colegiata y en la iglesia de San Pedro, de la misma población, además de la cabecera del templo de La Hiniesta y de los murales de los pies de la iglesia de Santa maría la Nueva de Zamora, con el ciclo de San Juan Bautista, escenas relacionadas con la vida de Cristo; Epifanía, representaciones de varios santos; y una gran figuración de San Cristóbal de la que sólo se conservan dos piezas, siendo en este conjunto donde aparecerá la frase: “Teresa Diez me feçit” (datado este en torno a 1316).

En 1962 todos los murales de la iglesia de las clarisas fueron pasados a lienzo y restaurados y actualmente se encuentran en la Iglesia de San Sebastián de los Caballeros (Zamora).

También algunas de estas pinturas han sido reproducidas en catálogos de exposiciones de "Las Edades del Hombre". Sin embargo, estas obras no figuran en el apartado de pintura medieval española de muchos de los libros y manuales dedicados al estudio de la historia del arte de este período.

file:///C:/Users/arace/Downloads/Dialnet-TeresaDiezMeFecitOLaAproximacionAUnMisterio-4096016.pdf
https://es.wikipedia.org/wiki/Teresa_D%C3%ADez
https://gynarte.wikispaces.com/file/view/Escenas_del_Bautismo_de_Cristo,_Cristo_resucitado_y_la_Magdalena.jpg/290876313/751x406/Escenas_del_Bautismo_de_Cristo,_Cristo_resucitado_y_la_Magdalena.jpg
http://2.bp.blogspot.com/_B5rsBcxA9GE/Sor-fRdo1YI/AAAAAAAABBQ/sSdL-O6QEI4/s320/Mural+catalina+2.jpg
http://mujerespintoras.blogspot.com.es/2009/08/teresa-diec.html
https://art-y-cultura.blogspot.com.es/2015/08/teresa-diez-una-pintora-medieval-no.html